El efecto de pasajero casual

El tiempo todo lo arregla … todo pasa … siempre hay una salida…no me ha dejado ,me ha perdido.  Todo ello lo sé y lo sabía , además  me lo han confirmado todos mis inumerables confidentes a los que lloré mis penas.

Lo sé, pero sigo totalmente atormentada con la ansiedad que no me deja ni dormir ,ni vivir y con  el único y estúpido deseo contar de nuevo mi historia y que alguien me explique – ¿ Por qué me ha dejado?

Recuerdo el día cuando mi hija  llorando ,me deciía…- ” Lo sé que hay cosas peores. No te pido el consejo, ni siquiera el apoyo… que llores conmigo y si no te salen las lágrimas que me simplemente escuches.”

Hay cosas que les suceden a otros hasta que sucedan a ti.   Que me escuchen una vez más  , ya que no puedo soportar sola  el peso de mis penas .   “Quiero que me oigas, sin juzgarme, quiero que opines, sin aconsejarme ” fue en lo que pensaba yo , con la sugerencia de Jorge  Bucay,  subiendo al tren  para pasar este largo fin de semana en la orilla del mar.

La palabra pensada y la misma pronunciada tienen los valores muy distintos. Es lo que confirma ese “efecto de pasajero casual de viaje”, cuando la gente desahoga ante un desconocido, al que nunca vuelven a ver. Normalmente no cuentan las cosas inconfesables, hablan de su vida . Pues, creo que buscaba inconsientemente a ese pasajero de viaje que lloraría conmigo sin aconsejarme.

El pasajero a mi lado al que yo, supuestamente, podria llorar mis penas, no mostró ningún interes por mi, estaba semidormido y no le afectó de ningun modo mi presencia.   Bueno , saqué mi  libro “debolsillo”que  había eligido para este viaje, teniendo en cuenta mi lamentable estado de ánimo. Un melodrama protagonizada por  la pobre hija de un vicario  y , como no,  un vizconde en una pequeña población campesina de Inglaterra. Con las escenas bucólicas y cierta dosis  del erotismo moderado…” regresó a su boca para lamerle los labios  con la punta de su lengua…” así, en este estilo.  Mary Balogh ” Casate conmigo”.

Fue  el título del libro que despertó a mi pasajero enseguida.

-¿ No esta casada,verdad? – me pregunta. Le mando una sonrisa deslumbrante y amable sin confirmar , tampoco descartarlo. -” No, no esta casada”- afirma él – ” es por la inquetud y el brillo de sus ojos”- añade explicando.

Pues, me tocó a mi  desempeñar el papel “de casual  pasajero de viaje” , es decir… escuchar . Escuchar su vida matrimonial ” torcida y deformada”, con los elementos absolutamente terroríficos en plan que  estaba  a punto de matar a su suegra. Una historia triste y muy común de la cual se puede escribir una novela. Terminó un poco confuso preguntandome – ¿ Y tu qué, como va tu vida? –

¡¿Y yo qué?! – pienso totalmente despistada, bajo el efecto de lo contado . Me atraviesa como un relámpago – ¿ Y si no me dejara? , ¿ Y si nos casáramos? – me imagino apuntando con una escopeta a mi suegra, luego matando a mi marido y suicidandome. -¿ Gracias a Díos que me ha dejado! – y , con el gran alivio, le contesto- ¡ Estoy  feliz!-

Bajó antes que yo, con las palabras  –  ¡No te cases, mujer !

– ¡Ni hablar!- le contesté con la voz firme y contundente,   aunque  ese maldito gusanito  -¿ Por qué me ha dejado ?- empezó a moverse otra vez , pese a todo. No obstante , al final,  ganó la escalofriante  imagen   de ” la escopeta “.

Cerré el libro con la frase  “…seguía acariciandola hasta llegar a su trasero…” y bajé  en mi parada. El mar y el sol lo curan todo.   El tiempo estupendo , la comida y el buen vino remataron mis penas definitivamente .

 

 

 

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14 comentarios sobre “El efecto de pasajero casual

  1. Me he reído con tu historia. No sé si tiene algo de auto biográfico pero da igual, está muy bien contada, entremezclado lo cómico y lo trágico.
    A veces solo queremos que nos escuchen, sin más. Y todas las situaciones (estar en pareja o no estarlo) tienen su lado bueno y malo. Pero que te dejen duele, aunque sea para bien.
    Besos!!

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  2. Lo cómico y lo trágico siempre se mezclan en las historias de los asuntos sentimentales y, muy a menudo, lo que fue trágico lo recuerdas con una gran sonrisa- “¡Que tonta fui !” Sí, duele, cuando te dejan , pero en la mayoría de los casos duele no es porque quieres estar con él/ella sino por el ego herido . En lo general…Todo pasa. Un abrazo.

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  3. Con qué facilidad caemos en nuestras propias trampas. Con cuánta frecuencia vamos por lana y volvemos trasquilados. Con qué fino humor cuentas esta historia de desengaño y abandono. Te tocó escuchar en vez de hablar. A mí me sucede a menudo, por no decir siempre. Un abrazo.

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    1. Pues, la considero una de las mejores cualidades personales , saber escuchar. Pocos la poseen a pesar de que es una herramienta para conquistar a cualquiera y a conseguir muchas metas. No puedo presumir de saber escuchar, estoy aprendiendolo. Pero, he mejorado mucho. Un beso.

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  4. La verdad que si el no te hubiese contado primero, quizás tu no hubieses llegado a la conclusión de la escopeta.. y viste el lado positivo de la situación.. Aunque sepamos que quien nos causa ese sufrimiento es el ego.. unos saben escuchar su alma.. y aunque duela en primer momento.. en el fondo sabemos que todo pasa por algo.. tu y el hombre vibrabais en sintonia pues cada uno tiene su historia. El universo programa encuentros para que siempre veamos la luz.. un saludo!! Me gusto leerte.

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    1. El Universo nos programa todo, en ello estoy segura.
      Sufrimos por el ego herido y no por amar mucho . En lo general hablando de amor siempre empezamos por : ” quiero que él me ame, me cuide, me apoye etc. ” Y practicamente nunca con las palabras ” quiero encontrar a un hombre al que quisiera cuidar, apoyar, amar ” Lo mío en primer lugar .
      Escribo de parte de mujere , supongo que vale para los hombres también.Muchas gracias por leer.

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  5. Una de las cosas más difíciles que existen es saber escuchar, las personas que lo saben hacer suelen ser generosas y sensibles. Hay algo en tu divertido relato que me parece una manifestación evidente del egoísmo en el que nos movemos habitualmente; después de que él cuenta sus problemas durante media hora sin parar, pregunta: ¿Y tu qué, como va tu vida? Una pregunta que no busca contestación, sólo se hace para quedar bien, pues esa persona apenas soportaría una repuesta que durara más de treinta segundos. Son preguntas que se hacen para que no se respondan, y si se empieza a hacer entonces se hace otra o vuelta a empezar y hablar de uno mismo. Un abrazo, Laacantha.

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    1. Raúl, es que yo, a veces, tengo una tentación malvada cuando me preguntan por pura amabilidad y de buenas maneras ¿ Como estas? A ver , pienso yo , si te voy a contar con los detalles como estoy.😁😁😁Ya lo sé que es de protocolo peroooo..
      Saber escuchar , lo comenté arriba, te da una gran ventaja en todos los aspectos de la vida. Estoy aprendiendolo😇un abrazo.

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      1. A lo de “¿como estás?”, Katharine Hepburn siendo ya mayor y estando enferma de cáncer, respondía: “Bien, sin entrar en detalles”. Me parece genial.

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  6. Que hablar y que te escuchen, o mejor dicho, sentirse escuchado, es una necesidad del ser humano. Oí una vez a un psicólogo decir que quien acude a su consulta es porque no tiene amigos.
    La religión católica resuelve con la confesión esta necesidad. Siempre he pensado que abstrayéndose de determinados asuntos, en general está muy bien construida.
    En El Padrino III (enorme Coppola), la escena de la confesión con el cardenal Lamberto es un buen ejemplo.
    A un amigo le dije un día que iba a inventar la confesión laica, con confesionario incluido, sin diván, y anónima. Aún a riesgo de que me entraran ganas de coger una escopeta, a tenor de lo que hoy he leído.
    Pero me puse a escribir y a comentar en los blogs, y se me fue el santo al cielo. Saludos

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    1. Pues, una buena observación lo de la confesión de la iglesia católica, esta bien construida por ser anónima .En la iglesia ortodoxa hay que confesar en directo .
      Lo de escopeta , creo que cada uno tuvo ,aunque sea una vez en la vida, ese deseo de tener escopeta o, por lo menos , una piedra a mano.
      Un beso, Caito.

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